Saltar al contenido
Mercedes y Roberto en el huerto de la finca

«Todo lo que ves hoy lo hemos ido creando con nuestras propias manos. Cada acierto y cada error estarán documentados aquí.»

Mercedes y Roberto
+20
hectáreas
4
guardianes
1ha
vallada

Nuestra historia

Somos Mercedes y Roberto. Llevamos más de media vida entre líneas de código y pantallas: los dos somos informáticos, y lo seguimos siendo, porque es lo que hoy nos paga las facturas. Pero siempre compartimos un sueño silencioso que nos empujaba con fuerza hacia el exterior, hacia la tierra y la naturaleza. El plan es ir dándole la vuelta al reparto: cada vez más tiempo aquí, cada vez menos delante de una pantalla.

Nuestro camino no fue un salto al vacío de la noche a la mañana, sino una transición paciente: empezamos en 2004 cultivando en cajones en una terraza urbana de 100 m²; después, en 2015, un chalet con una pequeña parcela de 500 m²; en 2022 nos fuimos a vivir al monte, a una gran finca rústica; y después de comprobar que esto era lo que queríamos, en 2024 llegamos a Fuente lo Alto. Aquí nos esperaba un refugio fechado en 1920 que había que restaurar entero, y poner en marcha todo el sistema de abastecimiento de agua, la luz, el huerto y los animales. Hoy gestionamos una finca de algo más de 20 hectáreas donde experimentamos, nos equivocamos y aprendemos cada día, poniendo en práctica lo aprendido a lo largo de estos más de 20 años.

Mercedes es la que sabe: las plantas y los animales son su terreno, y su dedicación a la cría es lo que da vida a este lugar. Roberto pone la ejecución y las obras más pesadas: el diseño y la restauración de la casa, el gallinero, el suministro de agua y el riego, la electricidad, la fontanería, la albañilería, el vallado, el huerto. Casi nada de eso sabía hacerlo antes de llegar aquí; se ha aprendido intentándolo, equivocándose y echando muchas horas de YouTube. Juntos formamos un equipo complementario que se va adaptando a lo que la finca necesita en cada momento.

Nuestros guardianes: Rolo, Oso y Runa —tres imponentes mastines españoles, andaluces de pura cepa— y Floki, un bodeguero andaluz que se considera mastín a todos los efectos. Con doce años encima, sigue siendo el rey indiscutible de la casa.

Este blog es nuestro cuaderno de bitácora real: alegrías, fracasos, anécdotas crudas y el registro honesto de una vida que no tiene el glamour que a veces se vende en las redes sociales. Si buscas inspiración sin filtros, estás en el lugar correcto.

El lugar

Villaviciosa de Córdoba, Sierra Morena

Nuestra finca se asienta en el municipio de Villaviciosa de Córdoba, en plena Sierra Morena cordobesa. Un territorio exigente y generoso que condiciona el clima, el suelo y la forma en que trabajamos la tierra cada día.

Paisaje de dehesa mediterránea con encinas

El entorno

La Sierra Morena cordobesa es un ecosistema de dehesa mediterránea con encinas, alcornoques y una biodiversidad extraordinaria.

Tomateras del huerto en pleno verano

El clima

Veranos abrasadores que pasan de los 40 grados e inviernos con noches bajo cero, aunque sin nieve y sin días enteros de helada. El agua es el principal recurso a gestionar.

Suelo trabajado en hileras en el huerto

El suelo

Suelo arcilloso y pobre en materia orgánica que hemos ido mejorando con compost propio y técnicas regenerativas.