Fomento de la Biodiversidad

Instalación de cajas nido para atraer aves insectívoras y murciélagos como controladores biológicos frente a plagas como la procesionaria.

Un carbonero común come hasta 500 insectos al día. Un murciélago enano puede capturar 3.000 mosquitos en una sola noche. En lugar de insecticidas, apostamos por crear el hábitat que necesitan estos aliados naturales.

Hemos instalado 24 cajas nido de diferentes tipologías distribuidas por la finca: para carboneros, herrerillos, mochuelos, cernícalos y cuatro colonias de murciélagos. El resultado después de dos temporadas: reducción visible de trips, pulgones y procesionaria sin ningún tratamiento químico.